La influencia del word-of-mouth. Martin Lindstrom
Martin Lindstrom. Fundador de una agencia de publicidad a la edad de 12 años. Fan de Lego. Visionario del NeuroMarketing.
La charla fuerte de hoy en World Marketing Forum fue la de Martin Lindstrom, quien sostiene no sin argumentos, que los humanos son profundamente emocionales y que cuando se trata de construir marcas el word-of-mouth es la herramienta más poderosa que existe en la actualidad.
La mayoría de los consumidores son profundamente influenciables, sobre todo cuando escuchan referencias apasionadas de sus amigos. ¿Qué tan poderoso es el word-of-mouth? Mucho:
Lindstrom señala que nos encanta el chisme. Básicamente, por varias razones antropológicas profundamente ligadas a variables evolutivas. Queremos que los demás experimenten el mismo placer que nosotros al conocer cierta información o al disfrutar de un estímulo, eso nos hace sentir importantes y refuerza nuestra búsqueda de liderazgo o sensación de pertenencia en las comunidades a las que pertenecemos.
Lindstrom dice que en general, las personas casi no tienen de qué hablar, así que hablan de marcas y a medida que pasa el tiempo hablan más y más de ellas.
El word-of-mouth es tan poderoso que los rumores y los chismes tienen la capacidad de alterar nuestra visión de la realidad en gran medida, en un ejemplo sobre a cata de bebidas alcohólicas, la percepción final luego de probar la bebida cambió dramáticamente.
Esa es la parte bonita. Sabemos que el word-of-mouth tiene un poder inmenso para influir en las percepciones y las intenciones de compra… pero ¿cómo pueden las marcas aprovechar este poder en su beneficio?
Lindstrom ofrece los siguientes consejos:
- Ser 100% transparente, ya que el consumidor siempre agradece que se le informen todos los detalles, sobre todo cuando se trata de información personal.
- No hagas lo que no te gustaría que te hicieran. No hagas a los consumidores nada que no te gustaría que le hicieran a tus familiares y amigos.
- Todos los testimoniales y recomendaciones deben ser 100% reales. Nada de fakes.
- No ocultar las debilidades del producto o sus aspectos negativos, prácticamente todos los productos los tienen. Decir las cosas como son, ser francos, comunicarlos de manera abierta y directa.
- Haz un diagnóstico de cómo se percibe el producto, antes de lanzarlo.
En resumen, cuando se trata de optimizar el word-of-mouth, señala Lindstrom… es mejor que las marcas empiecen a bajarle a las promesas y subirle a la entrega.
Overdeliver, underpromise.








